Sobre la Línea
Vistas de página en total
domingo, 15 de diciembre de 2024
domingo, 14 de mayo de 2023
Pensamiento
Crítico y Posverdad
“La
mentira gana partidas, pero la verdad gana el juego”. Sócrates
Con
frecuencia, se escucha a los expertos en el ámbito educativo afirmar que
existen cuatro competencias esenciales para la presente generación de
estudiantes, las cuales deben desarrollarse con el propósito de que los
discentes sean exitosos en el mundo actual y el que está en proceso de
gestación. Aunque es imposible predecir el futuro, las siguientes capacidades
son fundamentales para el desenvolvimiento de las personas en cualquier
contexto, ya que son medulares para la eficacia en los procesos de interacción
humana y para afrontar cualquier situación de la vida. Estas competencias son:
la comunicativa, la de colaboración, la de pensamiento creativo y la de
pensamiento crítico. Esta última se está viendo amenazada por las prácticas
llevadas a cabo por la posverdad. ¿Qué es el pensamiento crítico y cómo está
siendo atacado su desarrollo por las tácticas de la posverdad, principalmente a
través del ecosistema constituido por el ciberespacio?
De
acuerdo con las Bases de la Revisión y Actualización Curricular (2018),
el pensamiento crítico consiste en el ejercicio de cuestionar los fundamentos
de las ideas propias y ajenas, con la finalidad de promover mayores niveles de
libertad y fomentar el humanismo. Se trata, en esencia, de la práctica
consuetudinaria de analizar la veracidad de las informaciones en las que se
basan los juicios y las opiniones, considerando los intereses de las personas y
los contextos en los que dichas informaciones son emitidas. En otras palabras,
la competencia de pensamiento crítico persigue, por un lado, deconstruir los
mitos de la realidad subjetiva y llegar a la realidad objetiva a través del
análisis y cuestionamiento de nuestros propios juicios y creencias, y, por otro
lado, cuestionar y analizar las informaciones y opiniones emitidas por otros,
tomando en cuenta las fuentes de las que proceden, sus intereses y
comparándolas entre sí.
Por
otro lado, según el Collins English Dictionary, la “posverdad” es “la
desaparición de los criterios objetivos comunes sobre la verdad”. En este
sentido, Naím (2022) explica que la posverdad consiste en la acción de
tambalear los sentidos que los humanos tienen de la realidad; es, en esencia,
la confusión que se produce en nuestros cerebros sobre lo que es verdad y lo
que es mentira.
En
este sentido, los docentes deben prestar especial atención a un fenómeno de la
posverdad que está ganando fuerza entre los estudiantes de los niveles
preuniversitario y superior: la tendencia a llamar conspiranoico a quien aplica
el pensamiento crítico sobre ciertas informaciones, principalmente las
obtenidas en internet. Según el diccionario de la RAE, la conspiranoia es “la
tendencia a interpretar determinados acontecimientos como producto de una
conspiración”. Es importante resaltar que la conspiranoia es una condición real
que afecta a muchas personas. No obstante, los jóvenes estudiantes a menudo se
pierden en la frontera de lo que es un ejercicio del pensamiento crítico y una
condición que consiste en atribuir todo lo que sucede a un plan malévolo de las
élites económicas y políticas para manipular y aprovecharse de las masas. Lo
cierto es que en internet circula un montón de bulos que distorsionan la verdad
con el propósito de enturbiarla y desinformar, manipulando así a las personas.
Un
ejemplo claro se encuentra en las redes sociales, donde con frecuencia se
publican ciertos bulos con la intención de manipular la opinión pública. Los
cibernautas tienen acceso a estos contenidos y, por lo general, tienden a leer
los comentarios de las supuestas personas que han reaccionado a la información
falsa. Como resultado, muchos concluyen que un porcentaje significativo de la población
ya sea local o global, dependiendo del bulo, piensa de una manera determinada.
Sin embargo, no se imaginan que, primero, la noticia no es cierta y, segundo,
que quienes comentan no son más que un ejército de bots programados para
emitir esas opiniones, que suelen ser muy similares, precisamente porque es el
efecto que se busca provocar.
Por
esta razón, los profesores deben abordar este aspecto y crear conciencia en los
estudiantes de que muchos de ellos están siendo víctimas de las malas
intenciones de la posverdad, promovida por manipuladores con agendas que buscan
crear una legión de imbéciles incapaces de identificar la verdad y luchar por
sus propios intereses. Es misión de los educadores orientar a los estudiantes
para que eviten ser manipulados y terminen siendo adoctrinados, haciendo causa
común con acciones que los perjudiquen y los lleven a la autodestrucción.
Considero
que debemos concienciar a nuestros alumnos sobre los peligros de la posverdad y
lo que está sucediendo con las noticias y los comentarios por medio de bots.
Asimismo, sobre la importancia de analizar sus propias creencias, juicios y
opiniones, así como también los de los demás. Con el desarrollo del pensamiento
crítico, los estudiantes comprenden el poder que las masas tienen para evitar
guerras, depredación del medio ambiente, la legalización y consumo de
sustancias nocivas, la implementación de ciertas políticas, el castigo a
transgresores de la ley, la mejora de la calidad de vida, el abuso de poder, el
saqueo del patrimonio del país, etc. Pensar críticamente es la más poderosa
arma para la conquista de mejores condiciones de vida. Es a través de dicha
capacidad que desenmascaramos a los malos y perversos y conocemos a los buenos.
La conciencia crítica es la meta; esta debe ser tanto una intención como una
acción.
sábado, 13 de marzo de 2021
Importancia del Proyecto
de Vida en el Primer Ciclo del Nivel Secundario
“Las cosas no se
dicen, se hacen, porque al hacerlas se dicen solas”
Woody Allen
Un proyecto de vida es un plan en el que las personas plasman lo que
quieren ser y cómo lo van a lograr. En dicho plan se establecen objetivos y
metas sobre sus aspiraciones y sueños en los diferentes ámbitos de la vida, por
ejemplo: espiritual, personal, familiar, profesional y social. En este
sentido, los centros educativos deben convertirse en espacios de reflexión,
metacognición y autorregulación de los aprendizajes sobre el tipo de persona y
de profesional que cada individuo desea ser.
En el plano espiritual, los estudiantes plasman en su proyecto el lugar que
ocupará Dios en sus vidas y cómo les servirán. Es labor de los docentes en este
ciclo promover la reflexión sobre interrogantes como estas: ¿Quién es Dios?,
¿qué lugar ocupa en mi vida? y ¿qué tipo de instrumento seré para servirle?
En el plano personal, se trabajan los aspectos principales sobre la
identidad, las actitudes y valores. Es la oportunidad que tiene la escuela para
que los adolescentes descubran su yo como persona, analicen si su proyecto de
vida los degrada y afecta otras personas y, de ser así, realicen acciones para
trabajar esos elementos destructivos de su yo. Durante este proceso,
se pretende orientar sobre la importancia que tiene el no imponer su proyecto
de vida a los demás como una clave para la convivencia social y el sano
desarrollo. También, en este ámbito, los alumnos determinan los valores que
asumirán y modelarán en su vida, además de autoevaluarse y definir su yo como
hijo, hermano, estudiante y amigo.
En el ámbito familiar, los estudiantes consideran, analizan y reflexionan
sobre el tipo de familia que incluirían en su plan. Detalles como si piensa
casarse y tener hijos, cuantos hijos desearían tener, en qué etapa de su vida
se casarían, entre otros aspectos.
En el ámbito profesional, la escuela tiene el compromiso
de ayudar a los discentes a identificar sus talentos y aptitudes con el
propósito de que descubran y fortalezcan sus preferencias vocacionales. De esta
manera, podrán tomar la mejor decisión al momento de elegir la especialidad del
segundo ciclo de secundaria y su carrera universitaria, si es que en su
proyecto de vida está contemplado realizar una carrera de grado.
Para que un proyecto de vida sea eficaz, es necesario considerar tres
aspectos esenciales. El primero es la actitud positiva. Si no se cree que se
puede lograr es muy difícil que se alcance el propósito. Las personas deben
tener la certeza de que sus aspiraciones se materializarán. El segundo es que
debe llevarse a la práctica. Una vez plasmado lo que se quiere lograr, hay que
llevarlo a la acción. Dentro del plan se debe formular preguntas dirigidas a
cómo se desea conducir su vida cada día y sobre las actividades que se desea o
no realizar. Un plan sin acción no tiene sentido. El tercer elemento es el
medio ambiente que juega un rol importantísimo para que el proyecto de vida
tenga los resultados esperados. Los docentes deben reflexionar con sus
estudiantes las siguientes preguntas: ¿Dónde estoy?, ¿cómo es el entorno donde
convivo?, ¿con quién convivo?, ¿las personas con quien convivo aportan a la
cultura de vida que deseo construir?
Esas preguntas podrían ayudar a los educandos a ser cuidadosos al
momento de establecer relaciones que podrían alejarlos de su proyecto de vida.
Bandura (1984) dice que gran parte de nuestra conducta es adquirida a través
del aprendizaje por observación. Tendemos a imitar lo que las personas en
nuestro entorno hacen. Es la razón por la cual es de suma relevancia promover
desde la escuela el pensamiento crítico para que los adolescentes sean capaces
de objetivar la realidad y no adaptarse a ella, sino que su actitud sea
transformarla. La construcción del ser humano o profesional que se desea ser es
el resultado de la formación de una cultura que combina los elementos
mencionados: deseos, actitud positiva, medio ambiente, acción, reflexión y
acción nuevamente.
Para elaborar un proyecto de vida es importante considerar los siguientes
componentes: el primero es el diagnóstico. Es en este momento cuando
visualizamos nuestro punto de partida, es decir analizamos dónde nos
encontramos. Es entonces a partir de dicho punto que iniciamos a construir
nuestro plan en el que indicamos lo que se quiere ser y cómo se va a
lograr. Se espera que se promueva desde las aulas que los educandos sean
capaces de autoevaluarse para identificar sus fortalezas y debilidades con la
finalidad de conocerse así mismo, así como también evaluar a su entorno de
forma objetiva.
El segundo componente sería establecer los ámbitos del proyecto de vida,
dígase: espiritual, personal, escolar, familiar y social. Una vez concluido el
diagnóstico es importante determinar las áreas en los cuales se va a trabajar
el proyecto de vida. Desde los centros educativos se fomenta no solo el aspecto
académico sino también lo relacionado a la ética, la solidaridad y el respeto
sin importar el contexto donde el estudiante esté.
El tercer componente consiste en establecer las metas y objetivos. En el
primero se plasma lo que se desea alcanzar a largo plazo. y en el segundo se
plasman los objetivos a corto y mediano plazo. Es imperativo que se especifique
claramente lo que se quiere lograr para que se pueda dar pasos firmes en torno
a lo que se persigue.
En ese mismo orden, y como cuarto componente se especifica el tiempo de las
metas y objetivos. Establecer metas y objetivos no es suficiente, hay que
considerar lo relacionado al tiempo en que se pretende alcanzar. Es en el logro
de los objetivos a corto y mediano plazo que podremos acercarnos a la
meta.
Luego, en el quinto componente, pensamos en las estrategias que se
utilizarían. Este es uno los elementos fundamentales de un proyecto de vida, ya
que tiene que ver con el cómo se lograría la construcción de dicho plan en los
diferentes ámbitos de nuestra vida. Este es quizás uno de los aspectos de mayor
dificultad para los adolescentes, por tal razón es que, en él, la escuela debe
hacer su mayor énfasis, a través de la formación para el desarrollo del
aprendizaje autónomo, donde se incluyen: la autogestión de los aprendizajes, la
metacognición, la reflexión y la autoevaluación con el propósito que se
conviertan en pensadores estratégicos.
En el sexto, se establece quienes serán las personas que darán apoyo
durante el proceso para que se pueda llegar a la meta. Se orienta a los
discentes para que coloquen en su plan aquellas personas que servirán de
soporte dependiendo los objetivos. Desde las aulas los profesores trabajan los
valores de cooperación y colaboración. Se forma sobre la base de que bajo una
modalidad con dichos valores los resultados son mejores. Se explica con
ejemplos tomados de la realidad la diferencia entre el trabajo individual y el
que se realiza en equipo, donde se gestione las personas idóneas para lograr lo
deseado.
Y, por último, en el séptimo componente se establece la evaluación de las
acciones que se están realizando para el logro de la meta. Es importante
establecer un proceso constante de reflexión sobre si se está logrando lo que
se pretende para ir haciendo ajustes de lo que no está funcionando. Como se
dijo anteriormente, la práctica sin reflexión no tiene sentido. Por tal razón,
desde la escuela se debe seguir promoviendo una cultura de evaluación y
reflexión que permita a los estudiantes identificar los elementos que impiden
el logro de sus propósitos.
Considero que uno de los mayores aportes que puede hacer la escuela a
aquellos educandos del primer ciclo del nivel secundario es orientarlos y
acompañarlos a construir su proyecto de vida porque con ello se contribuye a la
formación de personas integrales que saben ser, conocer y hacer. También porque
centra la educación en las fortalezas, potencialidades e intereses de los
estudiantes, lo cual crea en la escuela un espacio propicio para la motivación
y crecimiento de nuestros estudiantes. El proyecto de vida es sin duda uno de
los elementos que ayuda a forjar los seres humanos que harán los cambios hacia
una sociedad mejor. Es el espejo donde la persona puede ver reflejado con
conciencia el valor y potencial de su existencia.
jueves, 2 de julio de 2020
jueves, 2 de abril de 2020
Competencia de Pensamiento Lógico, Creativo y Crítico en el Nivel de Domino III
Damián Francis
“Todo nuestro conocimiento comienza con los sentidos, luego, procede a la comprensión, y termina con la razón. No hay nada más alto que la razón.”
Immanuel Kant
Una de las aspiraciones para el perfil de egreso de los estudiantes que finalizan la educación secundaria, en el proceso de transición de la sociedad de la información a la del conocimiento, es lograr que la presente y futura generación desarrolle la competencia de pensamiento lógico, creativo y crítico. La respuesta a interrogantes relacionadas con qué implica el desarrollo de esta competencia, según el nuevo paradigma de competencias; cómo ésta ayuda en la elaboración y argumentación de juicios; el uso de la creatividad en situaciones de la vida real y cómo se examina la validez de las ideas propias y las de los demás son esenciales para entender el desarrollo de dicha competencia.
El tercer y último componente de la competencia de pensamiento lógico, creativo y crítico es el de examinar la validez de las ideas propias y ajenas. Está relacionado al pensamiento crítico. Los estudiantes son educados para que sean capaces de verificar las informaciones en las que se basan los juicios y opiniones. Como sociedad tenemos la debilidad de asumir posturas a partir de premisas que no sometemos a la comprobación, en muchas ocasiones somos manipulados a través de información falsa. Por tal razón, es importante que los educandos sean capaces de analizar los valores y principios éticos y estéticos implicados para que no terminen siendo víctimas de persuasión coercitiva. En una ocasión reunido con algunos profesores de inglés, uno de los presentes comentó que había escuchado a alguien decir a través de un medio de comunicación que los estudiantes dominicanos no podrán desarrollar el pensamiento crítico porque son monolingües, es decir, que solo hablan la lengua española, en este caso. Luego de escucharlo, se me ocurrió decirle dos cosas: lo primero fue preguntarle que si los docentes de las otras áreas curriculares como: Matemática, Lengua Española, Ciencias Sociales, Ciencias de la Naturaleza y las demás no habían desarrollado el pensamiento crítico y segundo que antes de llegar a una conclusión de esa magnitud debíamos buscar otras fuentes confiables que nos permitan comprobar si eso era cierto. Después de leer más de una docena de artículos científicos y capítulos de libros especializados, no hemos encontrado ninguna evidencia de que eso sea cierto, lo que sí pudimos encontrar fue que aquellas personas que han desarrollado el pensamiento lógico, creativo y crítico pueden ser más exitosos para aprender una lengua extranjera y que de manera simultánea se pueden abordar el aprendizaje de una lengua extranjera y el pensamiento crítico, Kumaravadivelu (2008), en este último caso.
domingo, 30 de diciembre de 2018
domingo, 15 de abril de 2018
The Importance of a Positive Attitude in Foreign
Language Learning and Teaching
Damián Francis
Beyond theories, myths, and beliefs about effective
approaches, methods, and techniques used to develop communicative competence in
a foreign language, attitude is a factor that must be taken into account. The
teaching of English and French is included in the curriculum of the Dominican
Republic; however, when students complete their studies, many do not develop
the expected level of competence in these languages. Besides factors such as
motivation, exposure, interaction, and methodology, attitude also determines
the success of learning a target language.
According to Oroujlou and Vahedi (2011), attitude is a
set of beliefs that individuals hold toward an object. These beliefs determine
their likes and dislikes. When it comes to foreign language teaching and
learning, attitude plays an important role in achieving the goal of
communicating ideas in the target language. Many language experts believe that
the problem of negative attitudes exists only among students; however, the fact
is that the attitudes of educators, coordinators, and school principals also influence
students' language learning.
In schools where principals have a traditional
mindset, the priority is for students to master the four subjects included in
the national standardized examination taken at the end of secondary school
(Spanish, Mathematics, Social Studies, and Science). For this reason, some
principals do little to support foreign language teachers in improving their
teaching practice. School principals are responsible for leading their schools
and ensuring that educational policies are implemented. If they have a negative
attitude toward foreign languages, it will be difficult for students to achieve
the goals established in the curriculum for English and French. Some principals
view foreign languages as merely another school subject rather than as
languages that students should develop the ability to use for listening,
speaking, reading, and writing.
When it comes to coordinators, these professionals are
responsible for helping teachers improve their instructional practice. If
coordinators have a negative attitude toward foreign language education, they
will not be able to motivate or effectively support their teachers. When a new
foreign language teacher is hired to work in a public or private school, proper
training is essential. In many cases, teachers do not teach what they are
expected to teach because there is no clear plan or well-defined goal for
developing students' communicative competence. For this to be possible, schools
need a shared philosophy and a clear vision.
In the case of students, their attitude toward
language learning is often influenced by the attitudes of their teachers.
During professional meetings, foreign language teachers frequently say that it
is difficult to develop students' communicative competence because the students
show little interest in learning. However, this lack of interest is often
related to what teachers do in the classroom to motivate students and help them
fall in love with the language, so to speak. Unfortunately, many students develop
a negative attitude toward foreign languages because their teachers fail to
consider their interests and needs, do not make their classes engaging, and,
worst of all, sometimes underestimate their students' ability to learn the
target language.
A high percentage of foreign language educators
believe that most public school students will never be able to learn the target
language because they assume that students' negative attitude is innate.
However, this is simply a myth. According to Oroujlou and Vahedi (2011), in
their study on motivation, attitude, and their influence on effective language
learning, students' negative attitudes can be changed because they are acquired
rather than innate.
Ortega (2013) explains that a negative attitude toward
language learning may arise because students perceive it as something that
lacks relevance or meaning in their lives. It is difficult to understand how,
in a developing country, students could believe that learning a foreign
language—especially English—is unimportant, considering its value for
professional development and as a means of earning a living.
From my viewpoint, students in both public and private
schools often fail in their attempts to learn a foreign language because they
develop a negative attitude resulting from a lack of motivation and inadequate
conditions for developing communicative competence. This situation is largely
the consequence of a misguided mindset held by some school principals,
coordinators, and foreign language educators.
References
Oroujlou, N., & Vahedi, M. (2011). Motivation, attitude, and language learning. Procedia - Social and Behavioral Sciences, 29, 994–1000. https://doi.org/10.1016/j.sbspro.2011.11.333
Ortega, L. (2013). Second Language Acquisition. Routledge. New York, USA.
domingo, 16 de abril de 2017
Según información obtenida de las bases de la revisión y actualización curricular (2016), la competencia ética y ciudadana tiene como finalidad desarrollar en los estudiantes la capacidad de relacionarse con otros de una manera respetuosa, justa y equitativa en los ámbitos: personal, social, e institucional. Así como también, individuos capaces de cuestionar de manera crítica las acciones que violenten los derechos humanos, los valores universales y los principios democráticos. La competencia ética y ciudadana se aborda a lo largo de los tres niveles de dominio de educación en la República Dominicana, dependiendo la etapa de desarrollo de los estudiantes. Para el Nivel Inicial, nivel de dominio uno; para el Primario, nivel de dominio dos y para el Secundario, nivel de dominio tres.
martes, 4 de abril de 2017
Cada
vez que inicia la primavera me lleno de regocijo, y esto lo manifiesto de todas
las formas posibles. Es que en la primavera de hace algunos años experimenté
uno de los acontecimientos más maravillosos de mi existencia. Para muchos, el
color rojo no se relaciona con esta estación, pero para mí, la primavera me
hace pensar en el rojo y el rojo me recuerda la primavera.
Hace
algunos años, en mi primera visita a Allentown, Pennsylvania, en compañía de
unos amigos decidimos salir durante el fin de semana a pasear en los
alrededores del hotel donde me hospedé. Visitamos algunas plazas comerciales,
contemplamos la naturaleza de aquel lugar hermoso que parecía un paraíso, nunca
he estado en el paraíso, pero me imagino que es muy parecido a aquel lugar. Era
un día propicio para caminar, ya que estaba soleado, pero el clima era fresco,
lo que nos permitía caminar mucho sin sentir fatiga.
Después
de visitar varios lugares por más de cinco horas, sentimos la necesidad de
comer algo, uno de los amigos, quien vive en el pueblo, dijo que nos iba a
llevar a comer la mejor hamburguesa del país, no sé si sería la mejor, pero
corroboro con mi amigo porque sí ha sido la más deliciosa que yo haya probado
en toda mi vida y, sobre todo, porque allí tuve la oportunidad de conocer la
persona que haría de la primavera mi estación favorita.
Cuando
llegamos al restaurante buscamos una mesa para cuatro y de inmediato se acercó
a nosotros una joven preciosa de origen oriental, muy amable, quien, mirándome
a los ojos, nos preguntó que cómo nos podía ayudar. Desde que vi esa mujer
quedé hipnotizado, había un brillo resplandeciente en sus ojos que no podría describir
con palabras. Mi corazón empezó a palpitar de una forma inusual, mis manos
comenzaron a sudar y se me hacía difícil articular las palabras. El amigo que
nos llevó al lugar dijo que nos diera unos minutos para decidir lo que íbamos a
ordenar, la joven nos respondió que no había problema.
—Parece
que alguien está enamorado —dijo otro de mis amigos.
—Si
fue por mí que lo dijiste —respondí—, te aseguro que sí.
Durante
el proceso de mirar el menú por unos minutos y decidir con mis panas lo que
íbamos a ordenar, mi corazón comenzó a latir de manera normal. Esto sucedió
hasta que la joven se nos acercó nuevamente, entonces reaparecieron los mismos
síntomas que sentí cuando la vi por primera vez y el amigo de la indirecta se quedó
mirándome fijamente con una sonrisa parecida a las de las miss universo.
La
joven tomó la orden de cada uno de mis compañeros sin hacer contacto visual con
ellos, cuando tomó la mía, no sé, percibí que sonreía, lo que me ponía más
nervioso, ella procuraba mirarme fijamente cada vez que hablaba.
Cuando
la chica se retiró, el amigo de la sonrisa de miss universo dijo:
—Parece
que la muchacha está enamorada del enamorado —todos reímos al unísono, por lo
gracioso de la expresión de nuestro amigo. Por otro lado, el compañero que
vivía en el pueblo dijo:
—No
está mal la mezcla de oriental con dominicano, suena interesante.
Después
de unos minutos, la joven regresó con nuestra orden. Yo, al igual que mis
compañeros, había ordenado una hamburguesa con papas y una soda de cola, claro,
todos ordenamos lo mismo acatando la recomendación del amigo que conocía el
lugar. En lo particular, me gustó todo del restaurante: el ambiente; la
decoración; la música, cómo podría olvidar a “Rolling in the deep” de Adele,
canción que sonaba en ese momento en el restaurante; también, me gustó la
réplica de la estatua de la libertad a la entrada del lugar y, sobre todo,
aquella muchacha de origen oriental que nos atendió.
Después
que finalizamos nuestras hamburguesas y de conversar por un rato, llamamos a la
joven que nos sirvió y pedimos la cuenta, yo no sabía qué hacer ni decir, lo
que sí estaba seguro era que debía decirle algo a la joven, pero mi timidez y
mis nervios no me permitieron decir otra cosa que: “thank you for your
service”.
Ella
nos respondió, mirándome fijamente a los ojos:
—De
nada.
Y
con un guiño, nos pidió que regresáramos pronto. Le respondí que sería más
pronto de lo que ella imaginaba.
Era
alrededor de las cuatro de la tarde cuando salimos del restaurante, mis amigos
me acompañaron hasta la habitación de mi hotel que estaba justamente enfrente
del restaurante. Me dijeron que, si quería, me pasarían a buscar en la noche
para ir a algún bar y tomarnos unos tragos, le respondí que no, porque me
sentía agotado e iba a dormir temprano, pero que sería una buena idea para el
día siguiente. En verdad no estaba tan cansado como les dije, pero tenía otro
plan para esa noche.
Cuando
mis amigos salieron de mi habitación, me recosté en la cama y cuando cerré mis
ojos vi a la hermosa chica asiática del restaurante con su mirada
resplandeciente y su sonrisa encantadora decirme con su dulce voz que
regresemos pronto. Con ella en mis pensamientos me quedé dormido por alrededor
de hora y media. Cuando desperté: me levanté, abrí las cortinas de la ventana y
pude ver que estaba oscureciendo, me dirigí al baño para ducharme y salir hacia
el restaurante para ver si era posible encontrar a la hermosa asiática e
intentar decirle algo.
Después
de la ducha, me vestí y me miré al espejo unas siete veces para asegurarme de
que me veía bien y que no tenía legañas en los ojos, ni nada en los dientes. Me
dirigí al restaurante y traté de relajarme, pero me imaginé que sería imposible
cuando la tuviera en frente. En varias ocasiones pensé regresar a la habitación
del hotel e intentarlo al día siguiente, pero cerraba los ojos y veía a la
chica de impresionante presencia con un guiño decirme que regresemos pronto,
entonces me arrepentía y seguía adelante.
Cuando
llegué al restaurante, mi corazón comenzó a latir del mismo modo que lo hacía
en el momento que lo abandoné unas horas antes, cuando fui a almorzar con mis
amigos. Entré y de inmediato mis ojos empezaron a explorar hacia todas las
direcciones en busca de la joven asiática de ojos resplandecientes y sonrisa
encantadora. Mis ojos buscaron, buscaron y no la encontraron. En ese momento sentí
desesperación y desilusión. Usando mi voz interna me reprochaba y me decía a mí
mismo que era un tonto, que no debí quedarme dormido. Repetía en mi mente:
“¿Por qué no regresaste de una vez?”
Decidí
sentarme, aunque en realidad no tenía hambre, mi hambre era de ver a aquella
joven que hizo que mi corazón latiera como nunca y que mi voz se tornara
estropajosa.
Minutos
después, escuché una melodiosa voz que me preguntaba que cómo me podía ayudar.
Levanté la cabeza y para mi sorpresa, mi corazón comenzó a latir rapidísimo al
ver la persona que tenía en frente. Era mi chica asiática, preparada para
partir, ya que había concluido su jornada de trabajo. Con su mirada más
resplandeciente que nunca y mucho más bella que como lucía en la tarde.
—¡Regresaste!
—dijo—, mi nombre es Akane, gusto en conocerte.
—Yo,
con mis manos sudorosas y temblorosas repliqué:
—Mi
nombre es Samuel, un honor y un placer enorme en conocerte.
De
inmediato le dije que quería invitarla a cenar y me dijo que sería otro día
porque ya lo había hecho. Entonces le dije que la invitaba a tomar un trago y
respondió que era abstemia. Me quedé pensativo un momento sin saber que decir y
ella me propuso que salgamos a caminar por los alrededores y le respondí que
era una buena idea.
Comenzamos
a conversar, ella mucho más extrovertida y locuaz que yo, rompió el hielo y me
preguntó sobre mi procedencia y le repliqué que era dominicano, me sorprendió
escuchar que no conocía la República Dominicana, por lo que tuve que decirle
que somos un país ubicado en el caribe y que compartimos una isla con otro país
llamado Haití. Para mantener la conversación, le pregunté sobre su procedencia
y me respondió que había nacido en los Estados Unidos, pero que sus padres eran
japoneses. También, me preguntó sobre el propósito de mi visita. Le repliqué
que estaba de vacaciones en Nueva York y que varios amigos decidimos juntarnos
en Allentown para el fin de semana, le especifiqué que solo estaría en el
pueblo por tres días.
—¿Dónde
estás hospedado? —me preguntó.
—En
el hotel que está justamente enfrente del restaurante.
—Tengo
frío —expresó— quiero tomar algo caliente.
—¿Qué
te gustaría tomar?
—Tengo
deseos de tomar café.
—Elige
el sitio —repliqué— porque tú sabes más que yo donde están los lugares en el
pueblo. Mi cuerpo sintió un calor indescriptible, tanto así, que empecé a
sudar, a pesar de lo fría que estaba la noche cuando me pidió que vayamos a mi
hotel a tomar el café. Con mi voz entrecortada le dije:
—Va...
vamos. Confieso que quería teletransportarme.
Cuando
llegamos al hotel, nos sentamos en el área donde sirven el desayuno y le serví
del café 24/7 que el sitio tiene disponible para sus huéspedes. Le dije que iba
a hacer una excepción al tomar café a esa hora. Ella me comentó que no tenía
hora para tomar café. Charlamos alrededor de media hora y luego sujeté sus dos
manos, las besé, una después de la otra. Luego la miré fijamente y le confesé
lo que sentía cuando ella estaba a mi lado. Ella me dijo que no permite que extraños
se le acerquen, pero que en mi caso fue diferente. Me preguntó que si creía en
el destino. Yo le respondí que no sabía si creía o no porque nunca había
pensado sobre ello.
Akane
manifestó que sintió lo mismo que yo, refiriéndose al nerviosismo y la
taquicardia que experimenté cuando la vi por primera vez. Según ella, se debía
al destino. Me explicó que todas las personas tienen una pareja ideal, con la
cual se está atada con un hilo rojo que en Japón le llaman el hilo rojo del
destino. Me miró fijamente a los ojos y me dijo que cuando me vio en el
restaurante, su corazón le dio la señal de que yo era esa persona, por eso fue
que se comportó de esa manera cuando estaba a mi lado.
Akane
me preguntó que si yo creía en lo que me acababa de explicar. Le repliqué que
tenía lógica y me agradaba escucharlo. Volví a sujetar sus dos manos suavemente
y a besarlas. En ese momento me sentí como en las nubes. La miré fijamente y me
acerqué para besarla. Ella cerró sus ojos y se preparó para recibir mis labios
que, con ternura tocaron los suyos. No podía creer lo que estaba sucediendo. Solté
sus manos y con mis dedos acaricié su pelo de seda. Luego le susurré al oído:
—Vamos
a mi habitación.
—Vamos
—me respondió con sus ojos cerrados aún.
Me
puse de pie y sujetando su mano derecha, la ayudé a pararse. Nos dirigimos a mi
habitación. En la trayectoria, mi corazón comenzó a latir mucho más fuerte.
Cuando llegamos a nuestro destino, nos dimos un beso apasionado y nos miramos
fijamente, de manera espontánea, como si estuviéramos conectados. Una sonrisa
nos brotó del alma. Tengo todavía grabada en mi memoria aquella sonrisa, ese rostro
que dibuja un hoyuelo en cada mejilla.
Akane
me dijo que le gustaría permanecer así por la eternidad y yo le respondí en un
tono de voz, como si fuera un secreto:
—Y
yo, mi amor.
Después
cerramos los ojos y nos besamos nuevamente, la apreté fuerte, la senté en la
cama y desvestí sus pies, sentí el calorcito de ellos y los besé una y otra
vez, la puse de pie nuevamente y comencé a desvestirla lentamente. Ella, a su
vez, hacía lo mismo con mi camisa y mi camiseta. La senté en la cama otra vez y
procedí a remover sus pantalones. Ella desabrochó mi correa y me ayudó a quitar
los míos. Después la tendí sobre la cama, me acosté sobre ella y nos besamos
apasionadamente. Me inspiró a besarla por completo: su cabello, su frente, sus
ojos, sus mejillas, su cuello, su pecho, su vientre, sus manos, sus axilas, sus
pies, sus piernas y permanecí en medio de ellas hasta que el volcán hizo
erupción. Me fascinó convertirme en el pez que Juan Luis Guerra hace referencia
en burbujas de amor. Luego la amé con frenesí, hasta quedar agotado, tanto así
que cuando desperté eran las 10:11 de la mañana, alguien tocaba la puerta de la
habitación. Yo estaba desnudo y solo, Akane se había marchado, pero dejó una
nota en la mesita de noche que decía:
Adiós
mi pareja ideal. Espero que te haya gustado lo que vivimos anoche. Te pido que
nunca rompas el hilo rojo que nos une. No estaré en el restaurante hoy porque
es mi día libre. Espero que nos volvamos a ver algún día y si no es así,
sintámonos satisfechos porque al menos fuimos amantes.
Atentamente;
Akane
Me
puse de pie, envolví mi toalla al cuerpo y abrí la puerta a mis amigos, quienes
me pasaron a buscar para llevarme a conocer algunos lugares del pueblo. Al día
siguiente, el autobús que me llevaría de vuelta a Nueva York, me recogía
temprano en la mañana y ya no vería más a mi Akane, aquella japonesa que había
resultado ser mi pareja ideal y con quien estaría atado por el hilo rojo del
destino.